
Nubila Khan (Lo que tu quieras que sea…)
Me encomiendo a las ondas que mis sentimientos líquidos generan cuando la calma propicia la posibilidad de establecer alguna conexión contigo,
pero el cielo siempre anuncia tormentas cuando me dispongo a lanzar piedras
a ese mar que se agita dentro de mi…
“No dejes que muera el viejo volcán que nos hizo a los dos brotar de esta lava”
Soy consciente de mi condición de desarraigado existencial por eso, sin darme cuenta, navego a contracorriente siguiendo tu estela de fosforescente evanescencia, aferrado a la ilusión de poder permanecer siempre a flote, aún bajo la amenaza permanente de sufrir nuevos e inevitables naufragios…
“No dejes que pague con tu negro afán, todavía podemos soñar”
Así, en precario equilibrio, es cuando encuentro en la palabra-espejo ese narcótico ideal con el que me engaño a mi mismo, creyendo detener el tiempo que en realidad no existe y que revela desde lo más incendiado, radiografías de un alma en vilo…
“Nubila Khan, cielo azul y púrpura”
“Nubila Khan, me moriré si tu te vas”
Cautivo de tus hechizos y con funambulista temeridad, descubro en mis abismos, la esencia de una pregunta sin respuesta ...
“No dejes que el miedo nos llegue a cegar, como hijo del sol tengo alma de plata”
Pues en mi empeño por congelar instantes, suelo lanzar redes que tejo de noche con el anhelo de pescar ensoñaciones imposibles que sólo me remiten a lo inalcanzable…
”No dejes que entierre al pobre Peter Pan, todavía podemos volar”
Ya no encuentro consuelo en la razón, ni veo luz alguna que me sirva de referencia en la zozobra, salvo el recuerdo encendido que conservo
de tus ojos plagados de estrellas...
“Nubila Khan, cielo azul y púrpura”
“Nubila Khan, me moriré si tu no estás”
“Me moriré si tu te vas…”